Mire, voy a ser honesto con usted desde el principio. Cuando empecé a ver estos productos de “jalea” en el mercado hace unos años, era escéptico. Muy escéptico. Había pasado años recetando tabletas de vardenafilo, el principio activo de Levitra, y la idea de presentarlo como una jalea me parecía más marketing que medicina. Pero luego empecé a ver los datos, y tuve que tragarme mis propias reservas. Déjeme contarle lo que he aprendido.