A-Ret Gel. No es un nombre que suene bonito, ni un empaque que llame la atención en la farmacia. Pero créanme, cuando uno lleva años en dermatología clínica, aprende a no juzgar un producto por su marketing. Lo juzga por sus resultados, por las llamadas de madrugada de pacientes que no mejoran, y por la evidencia que, aunque a veces es modesta, es sólida. Hablemos claro. A-Ret Gel no es un medicamento de patente.