A veces, cuando llevas años en esto, te das cuenta de que los mejores hallazgos no vienen de un laboratorio impecable, sino de escuchar a un paciente que no mejora. Azeetop nació de esa frustración. No es un nombre que suene a gran farmacéutica, lo sé. Pero para nosotros, es el resultado de años preguntándonos por qué ciertos suplementos funcionan en unos pacientes y en otros no, y por qué la biodisponibilidad era siempre el talón de Aquiles.