Mire, llevo más de quince años recetando hepatoprotectores en mi práctica clínica, y he visto de todo. Desde pacientes con hepatitis alcohólica que llegaban con bilirrubinas por las nubes hasta casos de esteatosis hepática no alcohólica que no respondían a nada. Y honestamente, durante años fui escéptico con los productos “naturales”. Pero cuando empecé a ver los resultados con Liv.52 Syrup en pacientes concretos, tuve que replantearme mis prejuicios.