Mira, te voy a ser honesto. Cuando empecé en dermatología hace más de veinte años, los retinoides tópicos eran básicamente tretinoína y poco más. Recuerdo claramente a la señora Martínez, una paciente de 45 años que llegó desesperada porque ningún tratamiento le funcionaba para su acné persistente. Había probado peróxido de benzoilo, antibióticos tópicos, incluso isotretinoína oral años atrás. Su piel era un campo de batalla. Y entonces llegó Tazorac.