Mire, voy a ser honesto con usted desde el principio. Cuando empecé a ver pacientes con prediabetes y resistencia a la insulina hace unos quince años, estaba frustrado. Metformina funcionaba, sí, pero no para todos. Y los cambios en el estilo de vida… bueno, usted sabe cómo es. La gente quiere resultados, pero cambiar hábitos arraigados es difícil. Por eso cuando llegó Bestina a mi consultorio, la verdad es que no le presté mucha atención al principio.