La primera vez que receté Flutivate Skin Cream fue para un caso que me persiguió durante semanas. Una paciente de 42 años, María, llegó con placas de eczema en los antebrazos que llevaban meses sin responder a hidrocortisona de venta libre. Tenía la piel tan inflamada que le costaba dormir. Recuerdo que dudé: ¿era demasiado potente para empezar? ¿Me estaría precipitando? A veces, en consulta, uno siente el peso de la decisión más que el del diagnóstico.