Mire, voy a ser honesto con usted desde el principio. Cuando empecé a recetar antidepresivos tricíclicos hace más de veinte años, la nortriptilina —que es el principio activo de Pamelor— no era exactamente lo que llamaríamos un fármaco de moda. Los ISRS habían llegado con toda su fuerza, y todos querían recetar fluoxetina o sertralina. Pero con los años, uno aprende que las herramientas más viejas del taller suelen ser las más confiables para ciertos trabajos.