Mira, te voy a ser honesto: cuando empecé en esto de la endocrinología reproductiva hace ya 20 años, la progesterona era casi una cenicienta farmacológica. Todo el mundo hablaba de los estrógenos, de la testosterona… pero la progesterona? Era “esa hormona que prepara el endometrio”. Punto. Qué equivocados estábamos. Hoy sabemos que esta hormona esteroidea, producida principalmente por el cuerpo lúteo ovárico y la placenta durante el embarazo, es mucho más que eso.